Vuelta a Fauna urbana 

 Ciudadanos del mundo

 

 




 

 

:: 22 de noviembre de 2008

Cada cierto tiempo, no demasiado, entrevistan en la tele o en la radio a algún sujeto al que, de tanto viajar, un buen día le dio un ataque de internacionalidad y desde entonces afirma con orgullo que es un auténtico ciudadano del mundo. Un ser tolerante, adelantado a su tiempo, chachi,  abierto a todas las culturas del globo y alguien que considera circunstancial el pertenecer a un país o a otro. Un fulano al que le da absolutamente igual vivir en un estado democrático y desarrollado que en una república bananera.  Bien, reconozco que con esta última afirmación me he pasado un poco, pero sí que es verdad que es gente que pregona a los cuatro vientos que no se siente de ningún sitio en concreto, sino de todo el planeta. La verdad es que suena muy bonito. ¿De dónde eres? Pues de la Tierra.

Tal vez sí que hay algunos, un poco hippies, que son internacionales para lo bueno y para lo malo. Sin embargo,  de vez en cuando se puede ver en la tele al típico cantamañanas alternativo jactarse de lo muy internacionalista que es y al mes siguiente lloriquear porque sus ignorantes compatriotas no van al cine a ver sus películas, que además de autóctonas son buenísimas, y sí que pagan por las superficiales películas americanas. O lo que es lo mismo: que el gorrión quiere más subvenciones por ser del país y desea que los cines tengan cuotas de pantalla hasta en las palomitas porque así se promociona el producto nacional, es decir, el suyo.

Estos ciudadanos del mundo por pedir, piden a todo cristo, empezando por el estado opresor, al que tanto critican a veces, y acabando por el ayuntamiento de la ciudad donde viven; o donde no viven, porque la pasta es buena venga de donde venga, especialmente si quieren disponer de dinero para viajar por todo mundo y así poder seguir con el buen rollito. Vaya, esto me ha servido para recordar una  frase que resume la manera de pensar de nuestros queridos amigos internacionales: ciudadanos del mundo para pagar,  lugareños para cobrar.


 
 

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